Bhakti Yoga: Qué es, beneficios y cómo vivir la devoción en tu práctica

¿Qué es el Bhakti Yoga?

La primera vez que experimenté el verdadero poder del Bhakti Yoga fue durante un festival en Rishikesh, India. Rodeada de cientos de personas cantando mantras a orillas del Ganges, sentí cómo mi corazón se expandía y las lágrimas brotaban espontáneamente. No era tristeza ni alegría, sino una profunda conexión con algo mayor que yo misma. En ese momento comprendí que el Bhakti Yoga no es algo que se practica, sino algo que se vive desde el corazón.

El Bhakti Yoga es el camino del yoga basado en la devoción y el amor incondicional. En sánscrito, «bhakti» significa entrega, amor y devoción, y este estilo de yoga se centra en conectar con lo divino a través de cánticos, meditación y servicio desinteresado.

Como expresó bellamente el poeta místico Kabir: «El amor no habita en el cuerpo ni en la mente, sino en el espacio indescriptible donde ambos se encuentran.» Esta frase captura la esencia del Bhakti Yoga: un puente entre lo físico y lo espiritual, construido con las piedras de la devoción.

A diferencia de otros tipos de yoga que enfatizan la práctica física (como el Hatha Yoga) o la introspección (como el Jñana Yoga), el Bhakti Yoga se basa en el sentimiento de unidad, amor y rendición total. Es un camino espiritual accesible para todos, independientemente de la religión o creencias personales.

Los principios del Bhakti Yoga: La devoción en acción

El Bhakti Yoga se fundamenta en la entrega amorosa hacia algo superior, ya sea un dios, el universo o simplemente el amor puro. Sus pilares esenciales son:

  • Shravana (Escuchar) Escuchar enseñanzas espirituales o mantras que eleven la consciencia. Este primer paso nos abre a recibir conocimiento que resuena con nuestra alma.

Una alumna mía, Lucía, comenzó su camino en el Bhakti Yoga simplemente escuchando mantras mientras conducía al trabajo. «Algo cambió en mi interior», me contó. «Era como si cada célula de mi cuerpo recordara una melodía olvidada».

  • Kirtana (Cantar mantras y bhajans) → Expresar devoción a través del canto de mantras y música sagrada.

El mantra «Om Namah Shivaya» (me inclino ante mi ser interior) es uno de los más poderosos para principiantes. Sus cinco sílabas están vinculadas a los cinco elementos (tierra, agua, fuego, aire y éter) y su vibración ayuda a purificar estos elementos dentro de nosotros.

  • Smarana (Recordar lo divino) → Mantener la conexión espiritual en la vida cotidiana.
  • Pada-sevana (Servicio a los pies del maestro) → Humildad y aprendizaje constante.
  • Archana (Ritual y ofrenda) → Honrar lo sagrado a través de pequeños rituales cotidianos.
  • Vandana (Oración) → Comunicación sincera con lo divino desde el corazón.
  • Dasya (Servitud) → Entregarse al servicio con actitud de entrega y sin ego.
  • Sakhya (Amistad) → Desarrollar una relación cercana y personal con lo divino.
  • Atma-nivedana (Auto-entrega) → La rendición total del ego.

El Bhakti Yoga no es solo una práctica, sino una actitud ante la vida, basada en el amor y la compasión.

La historia de Mirabai: Inspiración para los practicantes de Bhakti Yoga

Para entender mejor la esencia del Bhakti Yoga, me gustaría compartir la historia de Mirabai, una de las más célebres devotas en la tradición de la India.

Mirabai nació princesa en el siglo XVI en Rajastán, India. Desde pequeña mostraba una devoción extraordinaria hacia Krishna, considerado la encarnación del amor divino. Cuando sus padres la casaron con un príncipe, ella aceptó el matrimonio, pero siempre declaró que su verdadero esposo era Krishna.

Tras la muerte de su marido, Mirabai rechazó las convenciones sociales de la época que dictaban que debía inmolarse en la pira funeraria de su esposo. En lugar de eso, decidió dedicar su vida a Krishna, componiendo y cantando bhajans (cantos devocionales) que expresaban su amor incondicional.

Su familia intentó silenciarla e incluso matarla (se dice que le enviaron serpientes venenosas y una copa de veneno), pero milagrosamente sobrevivió a todos los intentos. Finalmente, Mirabai abandonó el palacio y vivió como una renunciante, viajando de pueblo en pueblo cantando su devoción.

Sus poemas y canciones han sobrevivido siglos y siguen siendo cantados hoy en día. Uno de sus versos más conocidos dice:

«He abandonado a mi familia y a mi estatus,
Y me siento a los pies de Krishna.
La gente dice que Mira está loca,
Pero la única locura es olvidar el amor.»

La historia de Mirabai nos enseña que el Bhakti Yoga requiere valor para seguir el camino del corazón, incluso cuando eso significa ir en contra de las convenciones sociales. Su devoción incondicional y su entrega total son la esencia pura del Bhakti.

Beneficios del Bhakti Yoga para el cuerpo, la mente y el espíritu

El Bhakti Yoga tiene beneficios profundos que van más allá de lo físico:

  • Reduce el estrés y la ansiedad → La repetición de mantras y cánticos genera un estado de calma mental y emocional. Investigaciones científicas han demostrado que el canto de mantras activa el nervio vago, relacionado con la respuesta de relajación del cuerpo.
  • Fomenta la conexión con los demás → Al practicar en comunidad, se desarrolla un fuerte sentido de unión. El fenómeno de «entrainment» o sincronización ocurre cuando un grupo canta junto: los ritmos cardíacos y respiratorios tienden a alinearse, creando una verdadera comunión energética.
  • Libera emociones reprimidas → El canto y la devoción permiten expresar sentimientos de una manera sana. Durante un taller de Bhakti que impartí el año pasado, un participante rompió a llorar mientras cantábamos. Más tarde me confesó: «Llevaba años guardando el dolor por la pérdida de mi padre. De alguna forma, el mantra me dio permiso para sentir y liberar ese dolor».
  • Aumenta la gratitud y la alegría → Al centrarse en la devoción, se cultivan emociones positivas. La neurocientífica Dra. Lisa Miller ha documentado cómo las prácticas de gratitud y devoción alteran positivamente la estructura cerebral, aumentando la densidad en áreas relacionadas con la empatía y la compasión.
  • Transforma la percepción de uno mismo → A través de la devoción, comenzamos a vernos desde una perspectiva más amplia y compasiva. Como me dijo Martín, uno de mis alumnos más dedicados: «Antes me juzgaba duramente por cada error. El Bhakti me ha enseñado a verme con los ojos del amor».

Muchos practicantes del Bhakti Yoga experimentan una transformación interna profunda, sintiéndose más en paz consigo mismos y con el mundo.

Mi experiencia con Bhakti Yoga en Valencia

Una tarde de primavera en los Jardines del Turia, un grupo de cerca de 30 personas nos reunimos para una sesión de Bhakti Yoga. Comenzamos con asanas suaves mientras el sol empezaba a descender. Gradualmente, introduje el mantra «Om Namah Shivaya». Las voces se entrelazaban con el sonido del handpan que tocaba un músico local.

Lo que sucedió después fue mágico: personas que nunca habían cantado en público empezaron a abrir sus voces y sus corazones. Una mujer me dijo después: «Es la primera vez en mi vida que canto delante de otros sin sentir vergüenza». Otro participante comentó: «Sentí como si las palabras tuvieran vida propia y me estuvieran limpiando por dentro».

En Valencia, organizo sesiones de Bhakti Yoga al aire libre, donde exploramos el poder del canto de mantras en combinación con la práctica del yoga.

  • Cantar mantras mientras fluimos en la práctica física → Experimentamos cómo la vibración del sonido transforma la energía de la sesión. El mantra «Om Mani Padme Hum» (la joya en el loto) es particularmente efectivo cuando se sincroniza con movimientos que abren el chakra del corazón, como las posturas de apertura de pecho.
  • Meditaciones grupales → Ideales para quienes buscan una experiencia profunda de conexión espiritual. En estas meditaciones, utilizamos técnicas como el Japa (repetición de mantras con mala o rosario) y la visualización del ishta-devata (la forma divina elegida).
  • Eventos temáticos con música en vivo → Handpan, cuencos tibetanos y otros instrumentos sagrados para potenciar la práctica. Una vez al mes organizamos kirtan (canto devocional comunitario) donde los participantes experimentan el poder transformador del canto colectivo.

«Las sesiones de Bhakti Yoga con Barbara han abierto una nueva dimensión en mi práctica. Antes solo buscaba flexibilidad física, ahora encuentro flexibilidad emocional y espiritual.» — Marta, practicante desde hace dos años

Muchos de mis alumnos han experimentado sensaciones de liberación emocional, paz interior y conexión con el momento presente en estas sesiones. Es una forma única de unir cuerpo, mente y alma.

Cómo empezar con el Bhakti Yoga

Si quieres incorporar el Bhakti Yoga a tu práctica, aquí tienes algunos consejos:

  • Empieza con mantras sencillos → «Om» es el más básico y poderoso. Siéntate cómodamente, cierra los ojos y entona «Oooooommm» dejando que la vibración resuene en tu pecho. Observa cómo te sientes después.

El mantra «Om Mani Padme Hum» también es ideal para principiantes. Cada sílaba purifica un aspecto diferente de nuestro ser:

  1. «Om» limpia el orgullo
  2. «Ma» limpia los celos y la envidia
  3. «Ni» limpia el deseo y el apego
  4. «Pad» limpia la ignorancia y los prejuicios
  5. «Me» limpia la posesividad
  6. «Hum» limpia la agresión y el odio
  • Escucha música devocional → Bhajans o kirtans pueden ayudarte a conectar con la energía del Bhakti Yoga. Artistas contemporáneos como Krishna Das o Deva Premal han hecho accesibles estos cantos tradicionales para el público occidental.
  • Crea un pequeño altar o espacio sagrado → No necesita ser elaborado. Una foto significativa, una flor, una vela o un objeto que represente para ti lo divino es suficiente. Este espacio se convierte en un recordatorio físico de tu práctica devocional.
  • Canta con intención y entrega → No importa cómo suene tu voz, lo importante es la emoción que pones en la práctica. El gran maestro de Bhakti, Swami Sivananda, decía: «Canta como un niño que llama a su madre; con anhelo y sin preocuparte de cómo suena».
  • Incorpora la gratitud y el servicio desinteresado → Practica el Bhakti Yoga también en tu día a día, ayudando a los demás con amor. Puedes comenzar con pequeños actos de servicio: ayudar a un vecino, donar tiempo o recursos a una causa importante para ti, o simplemente escuchar con plena atención a alguien que lo necesita.

No hace falta seguir una religión o creencia específica. El Bhakti Yoga es un camino abierto para todos. Como dijo el poeta Rumi: «Hay mil formas de arrodillarse y besar la tierra».

Mini-práctica de Bhakti para hacer en casa:

  1. Siéntate cómodamente y enciende una vela
  2. Coloca una mano sobre tu corazón y siente su latido
  3. Respira profundamente tres veces
  4. Repite suavemente «Om Shanti Shanti Shanti» (paz, paz, paz) 7 veces
  5. Reflexiona sobre algo por lo que sientes profunda gratitud
  6. Dedica los beneficios de esta práctica a alguien que amas o a todos los seres

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